martes, 4 de octubre de 2011

NUMEROLOGÍA LINEAL - LÍNEAS 1

Una de las primeras cosas que aprendemos como pescadores con mosca es que las cañas, los carretes y las líneas, tienen unos números que las identifican, y que estos tres elementos del equipo de pesca deben cuadrar en el mismo número para que podamos lanzar bien. Tal vez lo primero que nos dicen es que para pescar truchas necesitamos un equipo #5 ó #6, aunque últimamente tenemos otra buena opción con una buena oferta de cañas del #4. Sabemos que para pescar las truchas pequeñas en nuestros ríos de montaña podemos hacerlo con un equipo #3, que para pescar Bass en las represas de Antioquia es ideal un equipo #7, o que para ir a los Llanos Orientales a pescar pavones, sardinatas y payaras necesitaremos un equipo del #8 al #10. ¿Pero qué son esos números que clasifican nuestros equipos de mosqueo?


Partamos desde el principio: La selección de nuestro equipo está determinada por el tipo y tamaño de los peces que vamos a buscar, pero más concretamente por el tamaño y peso de las moscas que vamos a usar para pescar esos peces.  Si vamos a pescar truchas a lagos y lagunas, tendremos en mente usar ninfas en anzuelo del tamaño 12 al 8, y streamers del 8 al 6, y ese rango está bien para una línea #5, de modo que usaremos un equipo de caña, carrete y línea #5. Ahora bien, si tenemos en mente que vamos tras las truchas más grandes de esas lagunas y somos de la teoría de usar moscas grandes para peces grandes, pensaremos en usar streamers en anzuelos largos del 6 al 2, y eso ya se nos sale un poco del rango de un equipo del #5, es decir, nos quedará muy difícil lanzar esas moscas grandes y pesadas con ese equipo y pensaremos en una línea #6 ó #7.  Podemos decir que las líneas están en directa proporción al tamaño y peso de las moscas que queremos lanzar. Mientras más pesadas las moscas que vamos a lanzar, más alto será el número de la línea.


Las demás piezas básicas del equipo de mosqueo están a su vez determinadas por la línea que escogimos usar. Las cañas están graduadas para unos números de línea específicos de modo que se obtenga el mejor rendimiento en el lanzado con el menor peso posible. Lo mismo pasa con los carretes, que ofrecen las mejores condiciones de freno y capacidad de almacenamiento con el menor volumen y peso posibles para un número de línea en particular.

Esos números que identifican las líneas están dados por el peso de la línea, y eso obedece a unos estándares universalmente aceptados que tienen una corta historia.

Antes de la Segunda Guerra Mundial lo usual era la utilización de cañas de bambú y líneas de seda u otros materiales no muy avanzados. Podemos asegurar que en esas épocas eran sólo los mosqueadores más dedicados y con mejor conocimiento de los fabricantes y comerciantes, quienes se podían dar el lujo de tener equipos bien nivelados y por lo tanto de pescar bien, ya que casi la totalidad de las cañas y las líneas se hacían de forma artesanal, con muy buena calidad pero con la poca uniformidad que se pude esperar de una producción así.  Luego de la guerra se empezaron a difundir algunos materiales sintéticos como el nylon para el alma de las líneas y más tarde el PVC para el recubrimiento, los que hicieron posible la fabricación de líneas de mosqueo parecidas a las que hoy tenemos, y como consecuencia de esa industrialización, la pesca con mosca empezó lentamente a volverse una actividad cada vez más popular.


Hace más de cincuenta años los fabricantes de líneas y cañas de mosqueo trabajaban con estándares propios de cada fábrica de modo que era muy difícil equilibrar las líneas y las cañas que se conseguían en el mercado. En esas épocas lo más común era que el pescador con mosca comprara el equipo completo en una sóla tienda y ojalá de la misma marca, ya que si tenía un equipo Orvis recomendado por el fabricante, con seguridad la línea estaría bien graduada para la caña, y el carrete sería de las dimensiones y el peso indicados para ese equipo.

En el año de 1960, los fabricantes de equipos de pesca con mosca que habían conformado la American Fly Tackle Manufacturers Association, luego de varios estudios técnicos con profesionales y pescadores, establecieron que por encima de la forma, la longitud o la densidad de las líneas, el factor determinante para graduar las diferentes líneas con las cañas era el peso, y así crearon el estándar AFTMA (Por las siglas en inglés de la Asociación) que es un sistema numérico simple (0, 1, 2, 3, etc.) que determina una escala en la que se clasifican las líneas de acuerdo a su peso.  En ese entonces establecieron que la medida que usarían sería en “grains”, que es una medida para pesar los proyectiles de las balas, ya que esta era universalmente aceptada para obtener relaciones de peso y volumen de un cuerpo.


El Estándar AFTMA fue definido como el número equivalente (El número de la línea, #5 por ejemplo) al peso de los primeros 30 pies de la línea, es decir los 30 pies de la línea que van hacia el líder. Establecieron además unas tolerancias máximas y mínimas de peso para cada línea con el fin de lograr un mayor rango de diseño (y errores de fabricación) para cada peso de línea.


Entendamos que estos estándares no los descubrieron sino que se los inventaron, los fijaron sobre lo que había y a partir de una conciliación de las escalas que usaban las marcas más importantes, pero fue la creación de la base con la cual la industria ha diseñado todas las cañas, líneas y carretes desde entonces.  Podemos ver que las escalas y los límites de tolerancia fueron creados con un criterio de uniformidad que aunque dista de ser matemáticamente perfecto, sí guarda una proporcionalidad en los incrementos que son mayores en cuanto mayor es el peso de la línea.


Algo importante que debemos tener en cuenta sobre este tema de la graduación de las líneas por su peso, es que los Estándares AFTMA fueron determinados con base en líneas Double Taper (DT), las cuales terminan en forma cónica igual hacia los dos extremos, y que en ese entonces eran una gran innovación ya que desde mucho tiempo atrás sólo se usaban las líneas Level (L), que son uniformes en toda su extensión.  Ya volveremos sobre este tema.


Con base en estos estándares, las fabricas han diseñado sus líneas para que se adapten en sus primeros 30 pies (equivalentes a 10 yardas o a 9,14 metros) a los pesos señalados, cada marca ha diseñado sus cañas para que lancen de la mejor manera esas líneas, y han diseñado los carretes con las mejores especificaciones de peso, capacidad y freno para para cada tipo de pesca determinado por el número de las líneas.

Si las cosas fueran así de sencillas no tendríamos que pensar en nada distinto a comprar líneas del mismo número de las cañas. Si pensamos un poco más de fondo el asunto nos daremos cuenta de que hay algunas variantes que pueden hacer que esto no sea así de rígido. Hay líneas más densas (las sinking) que otras (las floating), hay líneas de muchos diseños distintos, hay cañas de diferentes longitudes, de diferentes acciones y de diferente resistencia, hay tipos de pesca en que requiere una presentación delicada y otras en que se requiere mucha distancia del lanzamiento, hay moscas grandes y pequeñas para un mismo tipo de pesca, y hay muchísimas variables más, pero no las vamos a analizar una por una, sino que vamos a ver las tres principales corrientes sobre el uso de las líneas respecto de su peso.

PRIMERA TEORÍA - CLÁSICA

Que podríamos llamar Teoría Clásica o Teoría de Fe en la Industria.  Quienes la siguen no se ponen a pensar en cosas raras y parten de la base de que si los fabricantes diseñan unas líneas de unos números determinados para ser lanzadas con unas cañas que diseñan otros fabricantes para lanzar esas líneas de esos números, pues esta es la forma como fue fabricado el equipo por gente experta que sabe lo que hace y así será, le ponen una línea #5 a una caña #5, una línea #8 a una caña #8, y una línea #12 a una caña #12, y esto fue todo el problema. ¡Y funciona bien! Al igual que los seguidores de las teorías más complicadas, estos “clásicos” se quejarán de algunos tipos de viento, se quejarán de la acción de algunas cañas, se quejarán del peso de algunas moscas o de los enredos de la línea, pero si son buenos pescadores, pueden lanzar y pescar perfectamente sin complicarse decidiendo qué orientación darle a su forma de cuadrar sus equipos.


La gran mayoría de los pescadores con mosca hace las cosas así. Una parte pequeña de ellos porque cree que es lo mejor, y la mayor cantidad de ellos porque ni siquiera lo ha pensado .

Los equipos estándar están diseñados para emplear las líneas y las cañas de esta manera sin problema.  Aunque las líneas están graduadas por su peso en los primeros 30 pies, las cañas son diseñadas por la mayoría de los fabricantes para lances promedio de 45 pies que es más o menos la mitad del largo de una línea de mosqueo. Una caña con una línea del mismo número se comportará bien si lanza a 20 pies o si lanza a 70 pies. 


Si una persona quiere no devanarse la cabeza pensando en estos temas y no arriesgarse a comprar líneas que probablemente no le funcionen bien con su caña, mi consejo es que haga esto, que compre líneas del mismo número de la caña. Las cosas así le funcionarán bien y no tendrá problemas cuadrando las partes de su equipo.

Pero las cosas se nos pueden complicar si pensamos de otra manera o si queremos hacer algo de otra manera, como lanzar más lejos o lanzar moscas más grandes.

SEGUNDA TEORÍA - LÓGICA

Esta teoría de los “puristas” se basa en que el sistema de estándares AFTMA funciona bien con las líneas y cañas de hoy en día, sin que importen mucho las diferencias de diseño como la rigidez de un modelos de caña o el largo de la punta de una línea en particular, pero sí tiene en cuenta la distancia de los lanzamientos para tipos de pesca distintos.


Los seguidores de esta teoría se fijan en que los estándares AFTMA se basan en el peso de los primeros 30 pies de una línea y que las cañas son diseñadas para un lance promedio de 45 pies, pero se preguntan ¿Qué pasa si se trata de una pesca en un río pequeño en que se lanza menos de 45 pies? ¿Qué pasa si se está en una pesca en que los lances deban ser superiores a 45 pies?

Aquí tenemos que tocar el tema de la carga (load) de la caña con el peso de la línea para hacer un buen lance.  Una caña #5 se cargará en el “back cast” de la mejor manera para lanzar una línea #5 hacia adelante cuando ésta tiene 45 pies fuera de la caña. Así están diseñadas las cañas para un número de línea determinado.


La lógica nos dice que si pescamos a distancias más cortas de 45 pies con una línea del mismo número de la caña, ésta no cargaría bien porque esa cantidad de línea más corta pesará menos que lo indicado, y que por lo tanto deberemos usar un número más alto de línea (línea más pesada) que el de la caña para que ésta cargue bien. Y que si pescamos a distancias más largas de 45 pies con una línea del mismo número de la caña, ésta se verá sometida a una flexión excesiva ya que estará cargando con una línea más larga y más pesada que lo indicado, y por lo tanto deberemos usar un número de línea más liviano que la caña para que ésta cargue correctamente y no pierda la potencia del lance en una flexión excesiva.

Este pensamiento es acogido por muchos puristas de mosca seca en ríos pequeños en donde se hacen por lo general lances cortos que requieren presentaciones perfectas para las que es necesario tener un control preciso de la línea, que no se lograría si la caña no carga bien. Otros mosqueadores que siguen esta corriente son pescadores de bonefish que hacen lances muy largos, en medio de mucho viento, y que dependen de la fuerza de su caña que no se puede flexionar excesivamente, ya que perderían potencia, los “loops” de la línea serían más abiertos con la consecuente disminución de la velocidad del lance, y lograrían menos puntería para poner la mosca en el punto exacto. Estos pescadores pueden usar líneas de número menor que el de la caña ya que las moscas que usan por lo general son pequeñas y no les afecta usar líneas con menos peso.


A mi juicio esta teoría funciona bien para casos puntuales como los anteriores. Si el pescador tiene un equipo de caña y carrete #7 que usa casi siempre para pescar bonefish en los bajos con lances de 80 a 100 pies, no es mala idea que lo complemente con líneas #6. Si el pescador tiene un equipo #3 para pescar truchas en el río pequeños que pasa cerca de su casa con lances de 10 pies en promedio, no está mal que le ponga una línea #4 para sentir mejor la carga de la caña cuando lance la mayoría de las veces en distancias cortas.

Pero la realidad es que en muchos tipos de pesca surge la necesidad de lanzar moscas más grandes de lo usual y toca pensar las cosas de otra manera si queremos ir más allá de emparejar una línea de un número determinado con una caña del mismo número.

TERCERA TEORÍA - ELECCIÓN PERSONAL

Esta teoría tiene más elementos de juicio que las anteriores y tiende a configurar equipos de pesca muy ajustados al estilo particular del pescador y a las pescas que éste frecuenta. Los seguidores de esta corriente sostienen que se debe sobrecargar entre uno y dos números de línea sobre el número de la caña, por ejemplo, si se usa una caña #5 se debe usar líneas #6 ó #7, y para esto se basan principalmente en el siguiente argumento:

El sistema de fabricación de las líneas de mosqueo por los números AFTMA sigue igual hoy a como era en 1960, es decir, sobre el peso de los primeros 30 pies de la línea. Sin embargo las cañas están diseñadas para lanzar 45 o más pies de la línea estándar del Sistema AFTMA que es la línea “double taper” (DT), la que tiene el peso uniformemente distribuido en la mayoría de su extensión, y hoy en día es casi la norma de la industria que se usen líneas “weight forward” (WF), las que tienen el peso concentrado hacia la punta y son mucho más eficientes para el lanzado. Por lo tanto una caña no cargará óptimamente con líneas de diferente diseño a las DT, como son las WF. Aunque la línea tenga el mismo número de la caña, sólo el peso de los primeros 30 pies será el indicado, pero el peso total de la línea (45 pies o más) será menor en una WF que si se tratara de una DT porque la parte posterior de la línea (running line) es mucho más delgada. Para compensar esto las cañas pueden ser sobrecargadas con una línea más pesada que compense la diferencia de peso con una DT.


Un experimentado pescador defensor de esta corriente desde hace muchos años, se dio a la labor de pesar los primeros 30 pies de las líneas de mosqueo de los números más populares y probarlas con diferentes números de cañas. De los resultados de su investigación podemos extractar estas recomendaciones para sobrecargar las cañas con líneas más pesadas.


Para seguir las recomendaciones de esta tabla es importante saber si la línea WF que vamos a comprar tiene la cabeza de 30 ó 40 pies, ya que si sobrecargamos la caña con una línea dos números superior con una cabeza de 40 ó 45 pies, vamos a tener un equipo desbalanceado.

Un argumento que también tiene peso en esta corriente dice que las cañas evolucionan hacia ser cada vez más rígidas y fuertes, y de acción progresiva más rápida, es decir, que la flexión de la caña cuando se descarga al soltar la línea hacia adelante será más rápida y lanzará la línea con más fuerza y más velocidad. Si las cañas son cada vez más capaces de hacer mejor su trabajo, sin duda lo serán para lanzar líneas más pesadas.


Pero el motivo que más les gusta a los pescadores que siguen esta teoría radica en que podrán lanzar moscas más grandes de lo usual con una caña más liviana. Recordemos que lo que logra el lanzamiento es la línea, y que mientras más pesada sea ésta podrá llevar consigo moscas más grandes. 


Es importante tener en cuenta que una línea más pesada hará que la caña se flexione más, sobre todo en los lances largos. Por un lado es bueno porque la flexión de la caña por el peso de la línea es lo que determina que haya cargado bien y pueda aprovechar sus cualidades físicas para mejores lances, pero hay que tener cuidado de no sobrecargar la caña por encima de sus capacidades porque eso haría en el mejor de los casos que los lanzamientos sean lentos y poco eficientes, y en el peor se nos puede romper la caña.


Entender este tema de los pesos de las líneas y ponerlo a nuestro servicio nos va a ayudar mucho para que nuestra experiencia de pesca sea placentera.  No importa cuál de las tres principales teorías nos convenza más y por cuál nos sintamos más inclinados. Con los principios y prácticas de cualquiera de ellas, si los aplicamos correctamente, podrán hacer que nuestra pesca sea mejor.

Tampoco hay necesidad de matricularse en una de estas corrientes, basta con entender el funcionamiento de las líneas de acuerdo con su peso en relación con la caña, y con base en ese conocimiento poder tomar las decisiones que mejor se adapten a nuestro estilo de pesca. 

Vale la pena que tengamos en cuenta algunas conclusiones que se desprenden de este tema en general:

1.    Es posible lanzar bien y eficientemente usando líneas más pesadas o más livianas que lo indicado para una caña, hasta dos números por encima o por debajo del número de esa caña. Eso depende de la forma de la línea, de la fortaleza y rigidez de la caña, y del tipo de pesca que vayamos a practicar.

2.    Mientras más pesada sea la línea o mientras más línea tengamos fuera de la caña al lanzar, más se flexionará la caña al cargar y más se sentirá la acción de ésta.

3.    Un número de línea más pesado que la caña hará que los “loops” del lanzado sean ligeramente más abiertos, lo cual hace que lanzar moscas grandes o pesadas sea más fácil.

4.    La opción que se escoja del número de línea respecto del número de la caña es una elección personal. Si la siente bien a la distancia que usualmente lanza, está bien.

5.    Si no siente cargar la caña en el “back cast” o la siente muy rígida, lo mejor es usar una línea más pesada.

6.    Si al lanzar, sobre todo en lances largos, siente la caña “perezosa” o siente que la línea domina la caña, debe usar una línea más liviana.

Recuerde que lo importante es sentirse cómodo y disfrutar la pesca con mosca, y para ello es necesario entender bien todo lo que puede hacer que nuestra experiencia como lanzadores o pescadores no sea una actividad 100% placentera y feliz, como debe ser.

Siga con más sobre líneas de mosqueo en la segunda parte:
 http://pescamoscas.blogspot.com/2012/04/eumorphia-et-substantia-lineas-2.html

Acuérdese también de liberar los peces que captura…


Vale la pena que crezcan para disfrutarlos más la próxima vez!

© Carlos R. Heinsohn – Derechos exclusivos sobre imágenes y textos

3 comentarios:

  1. Estupendo tema Don Carlos, en lo personal estoy usando una linea menor a la indicada por el fabricante. Lo que me permite una muy buena distancia y es justamente para la pesca en agua salada.
    Saludos.

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  2. Alguien me puede ayudar como se monta la linea principal y donde se empata la mosca:
    que medidas y espesor deben tener las lineas todas ellas, por ejemplo una caña 6/7 que equipo debo montar?
    Gracias de antemano, (soy novato en este modalidad)

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    Respuestas
    1. Que tal Jose, he visto esto hasta ahora.
      Hay 3 componentes que van en el carrete, el backing (varias yardas) que empata a la línea por medio de nudos como el allbright o el nail knot. Después de esto el lider que es el nylon se amarra a la línea por medio de los mismos nudos. Es a este al que se le amarra la mosca. Si necesita más información me puede escribir a armandoagiraldo@hotmail.com

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